La Cripta Virtual: Un espacio para hablar Sin Tapujos

 

"Donde la Iglesia no engendre una fe liberadora, sino que difunda opresión, sea esta moral, política o religiosa, habrá que oponerle resistencia por amor a Cristo".
Jürgen Moltmann


 

 

Domingo 29de Junio 2008

13ro. durante el año litúrgico (ciclo “A”)

Tema: (Mt. 10,37-42) : el que ame a su familia más que a mí no es digno de mí. El que encuentre la vida la perderá y el que la pierda por mí la encontrará. Quien los recibe a ustedes me recibe a mí y a aquel que me envió. El que recibe a un profeta merece premio de profeta y el que recibe a un justo merece premio de justo. Cualquiera que dé de beber un vaso de agua a estos mis pequeños, por ser mi discípulo, no quedará sin recompensa.

 

Síntesis de la homilía

 

El presente trozo de Mateo no puede entenderse correctamente si no se coloca en el ámbito de la persecución sufrida por las comunidades cristianas por parte del imperio y de los judíos restauradores de la Ley. Hay que notar que en las sinagogas se daba derecho de  azotar a los que se apartaban de las normas establecidas. Teniendo en cuenta que las familias, a no ser en casos excepcionales no se plegaban completas al seguimiento de Jesús, era necesario advertir que la adhesión a su causa tenía que ser más importante que las presiones familiares. Hay que notar además que nosotros entendemos por amor una actitud interior muy ligada a lo emocional y afectivo que no era tal para aquella sociedad patriarcal en que la principal virtud era la sumisión.

Si  no tenemos en cuenta ese detalle, la exigencia de Jesús parece desconcertante. Como también esta afirmación de que quien defienda su vida la perderá si no se aplica a los integrantes de la comunidad que por temor, se apartaban esperando así ser perdonados o rehabilitados con el poder civil y religioso. No era así. Sucedía como con los judíos que temerosos de la Inquisición renunciaban a sus prácticas religiosas. Los calificaban como “marranos” e igualmente eran perseguidos y torturados. En cambio los que valientemente mantenían su opción contaban con la defensa de la comunidad y el compromiso de quienes los refugiaban en sus casas cuando debían ocultarse o huir A eso se debe la afirmación de que quien recibe a un profeta o a un justo merece recompensa de profeta o justo y ni un vaso de agua que brinden dejará de tener mérito y resultar importante para la causa del reino.

La perspectiva de que las comunidades primeras eran integradas por seres humanos y no por superhombres con todas las seguridades de que iban a quedar al margen de cualquier sufrimiento o injusticia, nos exige penetrar en estas circunstancias en las que adivinamos todo el ejercicio de comprensión e inteligencia solidaria que se realizaba en procura de seguridad para los seguidores de la causa de Jesús.

 

Buscando coincidencias entre las lecturas

El libro de los reyes nos relata el episodio de Eliseo que refugiado por una mujer pobre en su travesía, le asegura el fin de su deshonrante esterilidad por haber compartido con el su pan y su techo.

La exhortación de Pablo a los romanos quiere que nos consideremos como muertos al pecado ya que hemos sido injertados por Cristo en la vida de Dios. Un pecado que no son nuestros pecaditos personales sino el gran pecado del egoísmo.

El evangelio de San Mateo nos trasmite enseñanzas de Jesús, para los tiempos de persecución y adversidad

 


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Última modificación: 27 de September de 2008