La Cripta Virtual: Un espacio para hablar Sin Tapujos

 

"Donde la Iglesia no engendre una fe liberadora, sino que difunda opresión, sea esta moral, política o religiosa, habrá que oponerle resistencia por amor a Cristo".
Jürgen Moltmann


 

 

Domingo 15 de Junio de 2008-

11mo. durante el año litúrgico (ciclo “A”)

Tema (Mt.9,35 a 10, 8) Viendo a la gente que circula a su alrededor Jesús se compadece porque ve su fatiga y desorientación. Se da cuenta de la urgencia de recoger los frutos de la cosecha y procede a añadir nuevos discípulos completando el número de 12. Sus nombres: simón llamado Pedro y Andrés su hermano, Santiago y Juan hijos de Zebedeo, Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el recaudador, Santiago y Tadeo, Simón el celoso y Judas Iscariote que lo entregó. Les da poder de expulsar demonios y curar. Quiere que vayan primero a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Les manda dar gratuitamente lo que gratuitamente han recibido.

 

Síntesis de la homilía

Jesús no está sólo rodeado por la gente. Está entre ellos, con ellos, adentro de sus preocupaciones y problemas. Su sensibilidad queda herida por la situación de fatiga y abatimiento que descubre en ellos. Sin conservarlos vínculos con la gente común yen especial con los menos favorecidos, no es posible cumplir con la misión de integrarlos a la construcción del reinado de Dios. Mirando a sus discípulos que hasta entonces son sólo cuatro, toma conciencia de que son necesarios muchos más. Y completa el número de doce, con todo el simbolismo de las 12 tribus del pueblo  elegido. Inmediatamente les da poder o quizás mejor les confía la misión recibida del Padre (por eso Mateo los llama por única vez “apóstoles”) de arrojar demonios y curar cualquier clase de dolencias. Nada se habla todavía de “enseñar”. Primero tendrán que exigirse vivir la preocupación de encontrar soluciones para los problemas que vive la gente. Eso que los obispos reunidos en el Vaticano II propusieron como consigna (todavía incumplida) en  la constitución sobre la Iglesia en el mundo, de “sentir en el corazón el eco de todo lo verdaderamente humano e identificarse con el gozo, la esperanza y también el dolor y la angustia de los hombres de este tiempo”

La enseñanza vendrá después coronando el testimonio. Llama la atención la heterogeneidad de los elegidos. Quizás sea indicio de la urgencia que adivina Jesús para remediar la necesidad de la gente. Ni los más notables y conocidos; Pedro que lo niega a pesar de ser roca, Juan y Santiago “boanerges-hijos del trueno” que son ambiciosos y represores, Mateo comerciante neto y Judas que quizás adivinando una función política, lo entrega. Otra vez Jesús sorprende por este conglomerado de personajes de los que ni ha averiguado antecedentes ni ha descartado a ninguno “no perdí a ninguno de los que me diste”. Le costará mucho sacarlos adelante. Pero su confianza absoluta en la misión encomendada por el Padre le dará constancia y finalmente ellos serán los enviados los apóstoles que no dejen trunca su misión. Y quizás el elemento de maduración más importante, como parece indicarlo Mateo, sea la valentía para resistir a la persecución.

 

Buscando coincidencias entre las lecturas

Escuchar la voz de Dios y guardar su alianza es la condición para seguir siendo su pueblo En el antiguo y también en el nuevo testamento.

La fortaleza que Jesús nos ha contagiado con su entrega de la vida por nosotros, tiene que remediar nuestras debilidades y soportar las persecuciones, como amigos de Dios y realizadores de su reinado.

Con los apóstoles somos enviados para compartir y aliviar los dolores y fatigas de quienes están a nuestro lado, es la propuesta del pasaje de Mateo.

 

Apéndice para el día del padre

Nosotros no  elegimos llegar a la vida, así como los discípulos no eligieron ser seleccionados por Jesús.  “No me eligieron ustedes a mí sino yo a ustedes” Fueron nuestros padres quienes en una decisión generosa y al mismo tiempo riesgosa, decidieron llamarnos a la vida. Alguna vez escuché con mucho dolor una frase que un hijo dirigía a su padre que le reprochaba no tomar en cuenta indicaciones que le hacía para orientar su conducta. ¡Y bueno, yo no elegí nacer. Fueron ustedes así que aguántensela!- Sólo puede disculparse esa injusticia en un arrebato juvenil irreflexivo. Es como si los discípulos, cada uno con sus defectos, le hubiera echado en cara a Jesús haberlos elegido y ser así culpable de sus pensamientos y acciones descaminadas. El beneficio de la vida en  sí un regalo valiosísimo y no debería suscitar otra cosa que agradecimiento. Lo demás, las circunstancias especiales de luchas, de fracasos, de incomodidades, de falta de recursos materiales y hasta de condicionamientos genéticos son compañía inevitable del regalo que es la vida que va siempre acompañada también de una cantidad de circunstancias favorables y de posibilidades a realizar en el camino Cada historia, es una historia particular y cada uno es responsable de vivirla con agradecimiento a Dios, si es creyente,  o a la naturaleza si no, y concretamente a sus padres respaldados en su decisión por una historia de amor, de luchas, y esfuerzos que constituyen la mejor herencia. Recuperar esa dimensión tan poco favorecida en el mundo de hoy en que valen  más las posesiones económicas que los afectos, hace bien a todos. A  los padres que lo necesitan y a los hijos que injertamos así una corriente de felicidad que luego podremos  utilizar y contagiar.


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Última modificación: 27 de September de 2008